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18/09/2025

El liderazgo en un Sistema de Gestión Antisoborno ISO 37001

Pilar de la implementación de SGAS - Caso: El Salvador.

Por Jesus Montes Carrillo, Oficial de Cumplimiento / Auditori Interno ISO19011 / Instructor ISO37001 DJN International Institute. El Salvador.

El soborno y la corrupción representan uno de los mayores obstáculos para la confianza ciudadana, la eficiencia administrativa y la sostenibilidad de las instituciones públicas. Frente a este reto, la norma ISO 37001:2016 – Sistema de Gestión Antisoborno surge como una herramienta internacional que ayuda a prevenir, detectar y enfrentar prácticas indebidas. Sin embargo, ningún sistema de gestión antisoborno puede funcionar si no cuenta con un ingrediente clave: el liderazgo de la alta dirección.

El rol del liderazgo en ISO 37001

La norma ISO 37001 establece que la alta dirección debe demostrar compromiso y liderazgo en varios aspectos esenciales:

  • Definir y comunicar la política antisoborno con un mensaje claro de “cero tolerancia”.

  • Asignar recursos para el diseño, implementación y mejora del sistema.

  • Nombrar a un Oficial de Cumplimiento Antisoborno con autoridad e independencia.

  • Promover la cultura de integridad como valor transversal en la organización.

  • Tomar decisiones coherentes con la política antisoborno, dando ejemplo con su comportamiento.


En la práctica, si el liderazgo no se involucra, el sistema corre el riesgo de quedar en “papel”: políticas sin aplicación, procedimientos sin seguimiento y controles que no generan confianza.

El caso de las instituciones públicas en El Salvador

En el ámbito público salvadoreño, el liderazgo de las autoridades  estatales y municipales es todavía más determinante dado que la Ley de Compras Públicas (artículo 16) establece que las instituciones obligadas deberán tramitar, obtener y mantener la certificación en la norma antisoborno en un plazo máximo de tres años desde la entrada en vigor de la Ley, es decir, el plazo vence en Marzo 2026. El incumplimiento de este plazo puede implicar la remoción del cargo de la autoridad responsable, salvo en los casos de funcionarios de elección popular (aunque las instituciones bajo su cargo también deberán certificarse).

De manera complementaria, la Ley Especial de la Transición para la Reestructuración Municipal (donde entran los funcionarios de elección popular) contempla dos aspectos clave:

En su artículo 1, establece que los funcionarios que no cumplan con los plazos de transición administrativa y financiera podrán ser destituidos e inhabilitados por diez años para ejercer funciones públicas.

En su artículo 23, dispone que los municipios deberán iniciar el trámite de certificación antisoborno dentro de los dos años posteriores a la entrada en vigor de la Ley, siendo responsabilidad directa de los Concejos Municipales.

Esto significa que la falta de compromiso de la alta dirección no solo pone en riesgo la reputación institucional, sino que también puede generar sanciones legales directas. Implementar un SGAS ISO 37001 no es un ejercicio voluntario: es un mandato normativo que debe asumirse con liderazgo real.

Beneficios de un liderazgo comprometido

Cuando la alta dirección asume su papel en el sistema antisoborno:

  • Se crea un clima organizacional de integridad.

  • Los funcionarios y proveedores perciben que las reglas son claras y se aplican de manera coherente.

  • Se reducen riesgos de sanciones legales y económicas.

  • Se fortalece la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

  • Se proyecta una imagen positiva a nivel nacional e internacional.



Conclusión

El liderazgo no es un elemento accesorio en ISO 37001: es su piedra angular. Sin el compromiso activo de la alta dirección, cualquier sistema de gestión antisoborno será ineficaz. En el caso de El Salvador, donde las instituciones públicas enfrentan obligaciones legales concretas y plazos estrictos, el liderazgo cobra una doble importancia: garantiza el cumplimiento normativo y protege la legitimidad institucional.

En definitiva, implementar un sistema de gestión antisoborno es una oportunidad para demostrar que la administración pública puede actuar con integridad, transparencia y eficacia. Pero solo será posible si la alta dirección lidera el camino.

 


 
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